Valle del Cauca, Cali
Miércoles, 02 de Diciembre de 2020
Desarticulada poderosa organización dedicada a la extorsión.
  • Ofensiva.extorsión-Cali
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En un trabajo articulado con la Fiscalía, la Policía Nacional adelantó 20 allanamientos para afectar diferentes fenómenos criminales y lograr la captura de igual número de personas, entre estas los integrantes de una poderosa organización vinculada directamente al Grupo Armado Organizado Residual “Dagoberto Ramos” quienes venían dinamizando la extorsión desde algunos sectores al oriente de Cali.

Con esta operación estamos conteniendo una primera intención de este grupo por ampliar su portafolio criminal hacia zonas estratégicas, los cuales buscaban utilizar a la ciudad de Cali como un centro de acopio para el tráfico de estupefacientes, armas de fuego y consolidar la extorsión como otra fuente de financiamiento criminal desde esta capital.

Es por lo anterior que se generan alianzas con grupos de delincuencia común urbana, a quienes les permiten actuar en su nombre dotándolos de material bélico y estos a su vez realizan una rendición de cuentas de su actividad criminal.

La estructura residual Dagoberto Ramos, de quien dependen algunos de los hoy capturados, son una disidencia del frente sexto de las FARC, que tienen injerencia principalmente al norte del departamento del Cauca.

Es importante destacar que en el marco de este mismo proceso investigativo pudimos alertar sobre las intenciones de este GAOR para atentar contra la Estación del Policía del Municipio de Miranda en el Cauca; dicha información permitió el pasado 12 de noviembre contrarrestar este hecho, neutralizando 3 terroristas e incautando material logístico, armas de fuego de corto y largo alcance así como explosivos.

Estos sujetos extorsionaban de manera particular a comerciantes y residentes en algunos sectores, de quienes analizaban previamente su perfil para determinar el valor de las exigencias económicas, cobrando desde 30 hasta 500 mil pesos semanales,  valores que se sumaban a exigencias esporádicas cercanas a los 10 millones de pesos.

Pese a que en algún momento de la investigación se conoció la existencia de más de 100 víctimas entre comerciantes y habitantes de esta zona, solo un bajo porcentaje decidió denunciar, aspecto que fortalece el accionar criminal, puesto que estos delincuentes generan acciones intimidatorias en contra de las víctimas y sus familias, situación que los hace desistir de colaborar con la justicia, convirtiendo este fenómeno entre uno de los más lucrativos dentro de las rentas criminales

Esta estructura se financiaba de manera paralela con la venta de estupefacientes en diferentes puntos de expendio, donde los compradores eran habitantes de calle entre otros vulnerables; aspecto que les representan ganancias mensuales solo por microtráfico superiores a los 200 millones de pesos.

La organización estaba dividida en diferentes roles, un grupo se  encargaba de los cobros al sector comercio y otro a residentes del sector; para estas labores, contaban con varias personas que servían como campaneros que alertaban la presencia de autoridades y personas no habituales, de manera paralela, un equipo de intimidación tenía la responsabilidad de realizar las llamadas extorsivas y visitar a las personas generándoles temor a partir de amenazas con armas de fuego.

Por otra parte, contaban con una persona quien era la encargada de coordinar los homicidios buscando a los sicarios, mientras que otro se desempeñaba como cabecilla financiero y era el responsable de administrar el dinero producto de las extorsiones.

Otro aspecto relevante fue encontrar el apoyo de familiares y amigos de los capturados que frente a las intervenciones policiales buscaban evitar su judicialización  a partir de asonadas en contra de las patrullas, generando lesiones en algunos uniformados.

Derivado del accionar delincuencial de esta organización se registraron homicidios como el de una persona que perteneció a la estructura y por diferencias con sus líderes decidió separarse de ella; sin embargo, luego en vía pública al oriente de la ciudad fue agredido por sus anteriores compañeros del hampa, quienes inicialmente lo lesionaron con arma corto punzante y una vez en el piso, fue herido de gravedad con objetos contundentes y con sevicia por más de 10 personas hasta causarle la muerte.

Días después de ocurrido el hecho, la familia de la víctima fue desplazada de este sector, toda vez que los mismos homicidas amenazaron de muerte a un hermano del joven que había perdido la vida.

Los capturados fueron presentados ante la justicia por los delitos de homicidio, concierto para delinquir, extorsión agravada, desplazamiento forzado y porte ilegal de armas de fuego, es de resaltar que estos sujetos ya habían enfrentado más de 50 procesos judiciales.